La inteligencia de Javier Weber permite creer que el voley argentino está creciendo y que también tiene mucho futuro. Un ejemplo claro fue el último juego Panamericano, ya que con juveniles se logró un tercer puesto e incluso podrían haber peleado más arriba. Pero el potencial de Argentina es el gran técnico que entiende a los jugadores locales y que, a diferencia del fútbol, los jugadores sí rinden cuando juegan. Con él, no me cabe duda, que tenemos Argentina en buen nivel durante muchos años.
El respeto que inspira Weber se refleja en esa buena respuesta de sus dirigidos cuando son convocados porque demuestra el compromiso que tienen. Con el trabajo que lleva hecho hasta aquí me animo a decir que es el mejor técnico que tuvo Argentina en todos los tiempos. Lo que pasa, es que él como entrenador, hace lo mismo que cuando era jugador. Fue un líder dentro de la cancha y ese es el mismo temperamento que lleva cuando dirige. Con esa actitud es difícil que no sea exitoso. Tengo plena confianza en el equipo y podrá conseguir la plaza. Hace unos días, estuve en Bolívar y charlé con Rodrigo Martínez Granados, que también trabaja con Weber, y me comentó que lo mejor que tiene la selección es la calidad humana del grupo porque todos están comprometidos con el compañero.